Sería bueno meditar mucho, para
expresar algo de lo así perdido,
de aquellas largas tardes de la infancia
que así nunca volvieron....¿y por qué?
Aún nos acordamos...quizás en una lluvia,
pero ya no sabemos lo que eso significa;
nunca más estuvo la vida tan llena
de encuentros, de volverse a ver, de seguir avanzando
como entonces, cuando no nos sucedía más
que lo que sucede a una cosa y a un animal:
vivíamos entonces lo suyo como humano
y nos llenábamos hasta el borde de figuras.
Y nos hicimos tan solitarios como un pastor,
y tan sobrecargados de grandes lejanías,
y como desde lejos tocados y elegidos,
y lentamente, como un largo hilo nuevo,
insertados en aquellas series de imágenes
en que ahora nos desconcierta persistir.
Rainer Maria Rilke
30 jul 2009
22 jul 2009
Ciudad
Soy un efímero y no demasiado descontento ciudadano de una metrópoli creída moderna porque todo gusto conocido ha sido evitado en los mobiliarios y en el exterior de las casas así como en el trazado de la ciudad. Aquí no podríais distinguir las huellas de ningún monumento de superstición. La moral y la lengua están reducidas a su más simple expresión, ¡por fin! Estos millones de seres que no necesitan conocerse llevan tan pareja la educación, el oficio y la vejez que ese transcurso de sus vidas debe ser varias veces menor del que establece una loca estadística para los pueblos del continente. Hasta qué punto, desde mi ventana, veo nuevos espectros rodando a través de la espesa y eterna humareda de carbón, - ¡nuestra sombra de los bosques, nuestra noche de estío! - nuevas Erinias, ante mi casita de campo, que es mi patria y todo mi corazón, ya que todo aquí se parece a esto, - la Muerte sin lágrimas, nuestra activa hija y servidora, un Amor desesperado, y un bonito Crimen piando en el barro de la calle.
duabmiR ruhtrA
duabmiR ruhtrA
21 jul 2009
Pequeños poemas en prosa
¿Quien de nosotros, en sus días de ambición , no hubo soñado el milagro de la prosa poética, musical, sin ritmo y sin rima, flexible y sacudida lo bastante para ceñirse a los movimientos líricos del alma, a las ondulaciones del ensueño, a los sobresaltos de la conciencia? En la Frecuentación de las ciudades enormes, en el cruce de las relaciones innumerables, nace, sobre todo, este ideal obsesionador.
Charles Baudelaire
Charles Baudelaire
Hojas de hierba (fragmento)

" Creo que una brizna de hierba no es inferior a la jornada de los astros
y que la hormiga no es menos perfecta ni lo es un grano de arena...
y que el escuerzo es una obra de arte para los gustos más exigentes...
y que la articulación más pequeña de mi mano es un escarnio para todas las máquinas.
Quédate conmigo este día y esta noche y poseerás el origen de todos los poemas.
Creo en tí alma mía, el otro que soy no debe humillarse ante tí
ni tú debes humillarte ante el otro.
Retoza conmigo sobre la hierba, quita el freno de tu garganta.
(...)
Creo que podría retornar y vivir con los animales, son tan plácidos y autónomos.
Me detengo y los observo largamente.
Ellos no se impacientan, ni se lamentan de su situación.
No lloran sus pecados en la oscuridad del cuarto.
No me fastidian con sus discusiones sobre sus deberes hacia Dios.
Ninguno está descontento. Ninguno padece la manía de poseer objetos.
Ninguno se arrodilla ante otro ni ante los antepasados que vivieron hace milenios.
Ninguno es respetable o desdichado en toda la faz de la tierra.
Así me muestran su relación conmigo y yo la acepto.
(...)
No pregunto quién eres, eso carece de importancia para mí.
No puedes hacer ni ser más que aquello que yo te inculco. "
Walt Whitman
Proverbios y cantares
Nuestras horas son minutos
cuando esperamos saber,
y siglos cuando sabemos
lo que se puede aprender.
(...)
Ayer soñé que veía
a Dios y que Dios hablaba;
y soñé que Dios me oía...
Despues soñé que soñaba.
(...)
Hay dos modos de conciencia:
una es luz, y otra, paciencia.
Una estriba en alumbrar
un poquito el hondo mar;
otra, en hacer penitencia
con caña o red y esperar
el pez, como pescador.
Dime tú, ¿Cuál es mejor?
¿Conciencia de visionario
que mira en hondo acuario
peces vivos,
fugitivos,
que no se pueden pescar,
o esa maldita faena
de ir arrojando a la arena
muertos, los peces del mar?
Antonio Machado
cuando esperamos saber,
y siglos cuando sabemos
lo que se puede aprender.
(...)
Ayer soñé que veía
a Dios y que Dios hablaba;
y soñé que Dios me oía...
Despues soñé que soñaba.
(...)
Hay dos modos de conciencia:
una es luz, y otra, paciencia.
Una estriba en alumbrar
un poquito el hondo mar;
otra, en hacer penitencia
con caña o red y esperar
el pez, como pescador.
Dime tú, ¿Cuál es mejor?
¿Conciencia de visionario
que mira en hondo acuario
peces vivos,
fugitivos,
que no se pueden pescar,
o esa maldita faena
de ir arrojando a la arena
muertos, los peces del mar?
Antonio Machado
Pensamiento Libre
Déjenme estar solo sobre mi silla
quédense en sus bosques y sus chozas
y yo cabalgo feliz en todas las distancias
y sobre mi gorra solo las estrellas.
Ustedes han puesto a los astros
como guías en el mar y en la tierra,
pero pasa que algo todavia queda,
allá, en lo alto.
Johann Wolfgang von Goethe
quédense en sus bosques y sus chozas
y yo cabalgo feliz en todas las distancias
y sobre mi gorra solo las estrellas.
Ustedes han puesto a los astros
como guías en el mar y en la tierra,
pero pasa que algo todavia queda,
allá, en lo alto.
Johann Wolfgang von Goethe
20 jul 2009
Lo imperdobable
Cuando olvidan a los amigos,
cuando se mofan de los artistas,
y al más profundo de los espíritus
como pequeño y vulgar ven,
Dios lo perdona...
pero no perdona que perturben
la paz de los que aman.
Friedrich Hölderlin
cuando se mofan de los artistas,
y al más profundo de los espíritus
como pequeño y vulgar ven,
Dios lo perdona...
pero no perdona que perturben
la paz de los que aman.
Friedrich Hölderlin
Tigre
¡Tigre! ¡Tigre! ardiendo brillante
En los bosques de la noche,
¿Qué ojo o mano inmortal
Pudo idear tu terrible simetría?
¿En qué abismos o cielos lejanos
Ardió el fuego de tus ojos?
¿Con qué alas osó elevarse?
¿Y qué mano osó ese fuego sujetar? ¿Y que hombro y qué arte
Torció las fibras de tu pecho?
Y al comenzar tu corazón a latir,
¿Qué mano terrible o pie terrible?
¿Qué martillo? ¿Qué cadena?
¿En cuál horno tu cerebro?
¿Qué yunque? ¿Qué puño terrible
osó ceñir su terror letal? Cuando los astros arrojaron sus lanzas
Y humedecieron sus lágrimas el cielo,
¿Sonrió al contemplar su obra?
¿Aquel que creó al Cordero, te creó a ti?
Tigre! ¡Tigre! ardiendo brillante
En los bosques de la noche,
¿Qué ojo o mano inmortal
Pudo idear tu terrible simetría?
William Blake
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